Últimos contenidos de Cría y Cultivo

El Instituto IMarPe de Perú publica una investigación sobre el uso de probióticos en la mejora de la supervivencia del langostino blanco
 
Cría y Cultivo

4+ MIN

El Instituto IMarPe de Perú publica una investigación sobre el uso de probióticos en la mejora de la supervivencia del langostino blanco  

El Instituto del Mar del Perú (IMarPe) informó hace pocos días de que un grupo de sus investigadores de la sede desconcentrada de Tumbes ha desarrollado un estudio que demuestra el efecto positivo de microorganismos con potencial probiótico combinados con compuestos orgánicos para mejorar la supervivencia del langostino blanco (Penaeus vannamei) frente a infecciones bacterianas.
  Estas infecciones son causadas por una de las principales amenazas para la acuicultura: el Vibrio parahaemolyticus, agente asociado a la enfermedad de la necrosis hepatopancreática aguda (AHPND, por sus siglas en inglés).
  La investigación identificó cepas bacterianas nativas capaces de inhibir el crecimiento de bacterias patógenas mediante la producción de compuestos antimicrobianos naturales. Entre ellas, destacó la cepa denominada '45', que mostró resultados favorables al incrementar la supervivencia de los langostinos en condiciones experimentales.
  A su vez, el estudio evidenció que la combinación de esta cepa probiótica con el compuesto orgánico ProtAcid permitió alcanzar hasta un 78 % de supervivencia en los organismos evaluados, superando significativamente los resultados obtenidos en otros tratamientos.   Uso indiscriminado de antibióticos
La investigación fue dada a conocer en el artículo del Boletín del Instituto del Mar del Perú Efecto sinérgico de microorganismos con potencial probiótico y compuestos orgánicos sobre el crecimiento y la supervivencia del langostino Penaeus vannamei.
  Los autores del estudio son Katherine Saavedra, Beder Ramírez y Mervin Guevara, todos integrantes del plantel de la sede desconcentrada de Tumbes del IMarPe.
  De acuerdo con los investigadores, sus hallazgos representan una alternativa prometedora al uso indiscriminado de antibióticos en la acuicultura, contribuyendo a reducir los riesgos asociados a la resistencia antimicrobiana y promoviendo prácticas más sostenibles y amigables con el ambiente. El estudio, aseguran, fortalece el aporte científico del IMarPe al desarrollo sostenible de la acuicultura nacional.   Búsqueda de nuevas alternativas
Los investigadores resaltan que la actividad langostinera frecuentemente se ha visto enfrentada por numerosas enfermedades bacterianas, entre ellas la causada por cepas de Vibrio parahaemolyticus, portadoras de los genes de las toxinas pirA y pirB (VpAHPND).
  Una práctica común para el tratamiento de estas enfermedades es la aplicación de antibióticos, sin embargo, su uso indiscriminado representa un riesgo para la salud pública, lo que ha conllevado a la búsqueda de nuevas alternativas como la suplementación de antagonistas probióticas y/o el uso de compuestos orgánicos.
  La investigación tuvo como objetivo evaluar la capacidad probiótica de microorganismos nativos de Penaeus vannamei en sinergia con compuestos orgánicos. Para ello, se realizó el aislamiento y caracterización molecular de bacterias, posteriormente se evaluó su capacidad probiótica a través de ensayos de antagonismo in vitro mediante la técnica de discos de agar, enfrentados con cepas patógenas de Vibrio previamente identificadas.
  Los aislados que mostraron capacidad de inhibición fueron evaluados por la PCR, para detectar los genes relacionados a los péptidos antimicrobianos (AMP) logrando seleccionar una cepa (45) positiva para el gen surfactin y dos cepas (47 y 59) positivas para surfactin, bacylisin, bacyllomicin y fengycin. La cepa 45 mejoró la supervivencia del P. vannamei retado con vibrios (AHPND+) cuando fue inoculada, de forma individual y en combinación con el ácido orgánico 'ProtAcid'.
  Así se concluyó que el uso combinado de la bacteria y el ácido orgánico se propone como una estrategia profiláctica para disminuir el impacto por las infecciones de vibrios en el cultivo de langostino.   Asesoría científica, veraz y oportuna
Recordemos que el Instituto del Mar del Perú es un organismo técnico especializado adscrito al Ministerio de la Producción del país andino, cuyas funciones se orientan a la generación de conocimiento científico que le permiten al Estado peruano contar con una asesoría científica, veraz y oportuna para el aprovechamiento sostenible de los recursos vivos del mar y de sus aguas.
  Su ámbito de acción es el dominio marítimo y las aguas continentales nacionales, así como la alta mar, el ecosistema antártico y todo ámbito acuático donde existan intereses del Perú, incluyendo los fondos marinos, de conformidad con el derecho internacional. Fuente: Panorama Acuícola

Escuchando el fondo del estanque: Cómo la bioacústica puede transformar la gestión de la alimentación del camarón
 
Cría y Cultivo

12+ MIN

Escuchando el fondo del estanque: Cómo la bioacústica puede transformar la gestión de la alimentación del camarón  

A medida que el camarón blanco del Pacífico (Penaeus vannamei) consolida su importancia económica en la acuacultura, la intensificación de su cultivo pone de relieve un desafío fundamental: el monitoreo de animales bentónicos en estanques con alta turbidez. Dado que las microalgas y las comunidades bacterianas enturbian la columna de agua, el monitoreo visual del comportamiento alimenticio de los camarones se vuelve prácticamente imposible. Tradicionalmente, los productores dependen de la alimentación manual con la ayuda de bandejas sumergidas; un método que requiere una gran intensidad de mano de obra y que solo proporciona evaluaciones retrospectivas y tardías sobre el consumo de alimento.
  Esta falta de visibilidad en tiempo real conlleva graves riesgos económicos y ambientales. El alimento constituye el costo variable más elevado en la producción de camarones, representando entre el 50 y el 60 por ciento de los gastos operativos totales. La sobrealimentación compromete la rentabilidad y degrada rápidamente la calidad del agua a medida que los gránulos no consumidos se descomponen en el fondo del estanque, mientras que la subalimentación limita el crecimiento y prolonga los ciclos de producción.
  Para superar esta barrera de visibilidad, científicos y miembros de la industria han comenzado, literalmente, a 'escuchar' la actividad alimenticia de los camarones mediante la bioacústica –más específicamente, a través del 'Monitoreo Acústico Pasivo' (PAM, por sus siglas en inglés). A medida que los camarones se alimentan, sus mandíbulas chocan entre sí para fragmentar los gránulos, emitiendo unos distintivos 'clics' de alta frecuencia (Fig. 1). Los alimentadores acústicos 'bajo demanda' emplean hidrófonos submarinos de alta sensibilidad y algoritmos inteligentes para detectar estos sonidos en tiempo real. Este mecanismo permite que el sistema suministre de forma autónoma la cantidad exacta de alimento necesaria, precisamente en el momento en que los camarones manifiestan apetito, eliminando así eficazmente la necesidad de recurrir a conjeturas en la gestión de la alimentación. Para obtener información adicional sobre este tema, consulte las exhaustivas revisiones realizadas por Reis et al. (2022), y Peixoto y Soares (2025).   Fig. 1: Vista de la región bucal de P. vannamei, que muestra que el sonido de chasquido se genera durante el cierre de las mandíbulas (flechas).
Rendimiento superior en campo
La transición de la alimentación manual a la automatizada ha demostrado resultados notables en la gestión del alimento y la viabilidad económica de las operaciones camaroneras. Estudios emblemáticos que evaluaron el rendimiento zootécnico de los sistemas de alimentación acústica en el Centro de Maricultura Claude Peteet (CPMC) – la reconocida instalación de investigación de la Universidad de Auburn (AU) en Alabama, EE. UU. (Fig. 2) – revelaron que los camarones logran un mayor crecimiento en un periodo significativamente más corto en comparación con los métodos tradicionales de alimentación manual.

  Fig. 2: Vista aérea del Centro de Maricultura Claude Peteet (Alabama, EE. UU.), que muestra su extensa infraestructura de estanques acuícolas e instalaciones de investigación.
Al dispensar el alimento exclusivamente cuando existe una demanda biológica, los sistemas acústicos pasivos logran de manera consistente menores índices de conversión alimenticia (ICA/FCR), mayores tallas de cosecha y rendimientos generales sustancialmente superiores. Los ensayos han demostrado que estos sistemas inteligentes maximizan el potencial genético de crecimiento de la población de camarones, permitiendo a los productores alcanzar tallas comerciales de cosecha en ciclos de producción más compactos.
  Dado que el sistema se adapta al apetito de los animales en tiempo real, el aporte total de alimento puede incrementarse de forma segura sin incurrir en el desperdicio habitual de gránulos no consumidos. Esta eficiencia de precisión no solo minimiza las pérdidas económicas, sino que también protege activamente la calidad del agua al evitar la acumulación de alimento en descomposición en el fondo del estanque. No obstante, los acuacultores deben estar preparados para las consecuencias metabólicas de este crecimiento acelerado; la mayor carga biológica y las rápidas tasas de consumo exigen sistemas de aireación automatizados y robustos para gestionar eficazmente la mayor demanda de oxígeno del estanque.   Del campo al laboratorio
Con un éxito comprobado en granjas comerciales, la tecnología acústica está abriendo también nuevas fronteras en la investigación de laboratorio, ámbito en el que, de hecho, tuvo sus inicios hace más de una década con los primeros estudios sobre el mecanismo de emisión de sonido y las aplicaciones de la monitorización acústica pasiva (PAM) en el camarón tigre negro (Penaeus monodon). En los últimos años, el Laboratorio de Tecnología Acuícola de la Universidad Federal Rural de Pernambuco (UFRPE) y el Centro de Pesquerías E. W. Shell de la Universidad de Auburn (AU) se han posicionado como pioneros en el estudio de múltiples aplicaciones de la PAM para analizar el comportamiento alimenticio de P. vannamei bajo condiciones controladas de investigación.
  Gracias a esos investigadores, ahora tenemos acceso a información que no es proporcionada por la industria fabricante de comederos acústicos a demanda; tal es el caso del hecho de que los parámetros del sonido de clic pueden variar en función de las propiedades físicas del alimento, particularmente en el caso de dietas extrusionadas y peletizadas, y según el diámetro y la longitud de los pellets. Por ejemplo, los pellets de mayor longitud requieren un mayor esfuerzo mandibular y un número superior de clics para ser consumidos por completo, mientras que los alimentos de textura dura generan señales acústicas de mayor energía.
  Otra posible aplicación de la investigación de laboratorio en PAM (monitoreo acústico pasivo) consiste en probar diferentes formulaciones de alimentos (Fig. 3). En este caso, las respuestas acústicas pueden servir como un indicador indirecto inmediato para evaluar la palatabilidad del alimento, lo que permite preseleccionar las dietas antes de ser evaluadas en condiciones de cultivo. Por ejemplo, se ha sugerido que las dietas enriquecidas con atrayentes marinos – tales como el aceite de kril o el hidrolizado de pescado – desencadenan de manera sistemática emisiones de clics mucho más rápidas y de mayor duración que los alimentos basales estándar.
  Fig. 3: Montaje experimental para el monitoreo acústico. Un grabador de audio multicanal (detallado a la derecha) está conectado a hidrófonos individuales sumergidos en una serie de tanques de vidrio que contienen juveniles de camarón blanco del Pacífico. Esta configuración permite la captura continua y en tiempo real de los clics acústicos asociados a la alimentación bajo condiciones controladas de laboratorio.
Además del propio alimento, los datos acústicos revelan importantes cambios conductuales a lo largo de las etapas de vida y clases de tamaño de los camarones. Los camarones de mayor tamaño son notablemente más voraces, concentrando sus clics en una secuencia rápida durante los primeros minutos de alimentación, mientras que los camarones más pequeños consumen a un ritmo más constante y lento. Asimismo, dado que el volumen de clics y/o la energía acústica es directamente proporcional a la densidad de siembra de los camarones, los investigadores creen que los datos acústicos podrían calibrarse para estimar la población total en los estanques o detectar rápidamente eventos repentinos de mortalidad, añadiendo una capa crucial de bioseguridad a la operación.   El impacto de la temperatura del agua en la dinámica de alimentación
Junto con la formulación del alimento y las prácticas de manejo, investigaciones bioacústicas recientes revelan cómo los factores ambientales – particularmente la temperatura del agua— determinan el comportamiento alimenticio de los camarones. En un ensayo de laboratorio reciente, los investigadores evaluaron a juveniles de P. vannamei expuestos a un gradiente térmico que oscilaba entre 22,1 y 31,3 grados-C. Mediante el monitoreo de sus clics acústicos –capturados con un hidrófono y un grabador de audio –  así como de su consumo real de alimento durante periodos de alimentación de 30 minutos, el estudio logró capturar la respuesta metabólica de los animales en tiempo real.
  Los resultados revelaron que la temperatura no solo determina cuánto comen los camarones, sino también cómo lo hacen. Tal como se muestra en la Fig. 4, tanto la ingesta de alimento como la actividad acústica alcanzaron su punto máximo dentro del rango cálido óptimo (de 27,5 a 31,3 grados-C), pero disminuyeron significativamente bajo condiciones frías (22,1 y 24,1 grados-C).   Fig. 4: Respuestas conductuales y de consumo de alimento de los camarones en función de la temperatura. (A) Consumo total de alimento (g) y (B) número total de clics en 30 minutos; se observa una actividad de alimentación y una ingesta estadísticamente superiores a temperaturas más cálidas (27,5 a 31,3 grados-C) en comparación con las condiciones frías (22,1 grados-C). (C) El monitoreo temporal continuo de los clics por minuto a lo largo del periodo de 30 minutos revela patrones conductuales distintivos: una alimentación intensa y de alta frecuencia, seguida de un marcado descenso en aguas más cálidas (líneas rojas/naranjas), frente a un ritmo de alimentación suprimido y de bajo nivel en aguas más frías (líneas púrpuras/azules).
El monitoreo acústico continuo demostró que la temperatura modifica fundamentalmente el patrón temporal de alimentación. En aguas más cálidas, los camarones exhiben un estallido de alimentación rápido e intenso inmediatamente después del suministro de alimento, seguido de un marcado descenso en la tasa de clics a medida que alcanzan la saciedad. Por el contrario, en aguas más frías, este estallido está ausente, ya que los animales se alimentan a un ritmo mucho más bajo, más uniforme y suprimido a lo largo de todo el periodo.
  Estos datos refuerzan la idea de que la tecnología acústica no es solo una herramienta de distribución de alimento, sino un biosensor avanzado. Traduce activamente el estado metabólico y el confort térmico del animal en datos procesables, allanando el camino hacia sistemas de alimentación verdaderamente inteligentes y basados ​​en la demanda, que se adaptan a las condiciones ambientales cambiantes.   El impacto del oxígeno disuelto en el apetito
  Fig. 5: Ejemplos de camarones blancos del Pacífico juveniles – el organismo modelo utilizado para evaluar los impactos de la reducción del oxígeno disuelto en el comportamiento de alimentación acústica – monitoreados mediante un sensor de oxígeno disuelto.
Del mismo modo que la temperatura dicta el ritmo de alimentación, el oxígeno disuelto (OD) actúa como un factor limitante crítico para el apetito del camarón. Para cuantificar este impacto, los investigadores han utilizado la tecnología PAM para evaluar el comportamiento de alimentación de P. vannamei en cuatro concentraciones diferentes de OD: 5, 3, 2 y 1 mg por litro (Fig. 5). Esto les permitió comprender la dinámica real del agotamiento del oxígeno, simulando las caídas naturales de oxígeno en los estanques mediante la interrupción de la aireación.
  Los datos acústicos, junto con las métricas de ingesta de alimento, revelaron un umbral claro para el estrés hipóxico. El comportamiento de alimentación del camarón se mantuvo sorprendentemente resiliente, conservando una ingesta de alimento y unas tasas de clics acústicos estables desde el nivel óptimo de 5 mg/L hasta los 3 mg/L. Sin embargo, se produjo un cambio drástico en el comportamiento cuando el OD alcanzó los niveles de hipoxia severa de 2 y 1 mg/L; en este punto, tanto la intensidad de los clics acústicos como la ingesta total de alimento disminuyeron significativamente en comparación con el nivel de referencia (Fig. 6A, B).
  Además, el monitoreo continuo reveló cómo la hipoxia altera el patrón temporal de la alimentación (Fig. 6C). Bajo una aireación normal (5 mg/L), la frecuencia de clics del camarón se mantuvo estable a lo largo del periodo de alimentación. Por el contrario, bajo estrés hipóxico, los camarones exhibieron una estrategia completamente diferente: mostraron un pico inicial en la actividad de alimentación, seguido de una disminución rápida y pronunciada en la frecuencia de clics, a medida que las limitaciones metabólicas los obligaban a entrar en un modo de supresión para conservar energía.
  Esta drástica caída en la actividad acústica subraya cómo la hipoxia severa suprime fundamentalmente el impulso metabólico del camarón para alimentarse. Al utilizar la tecnología acústica como sensor en tiempo real, los productores pueden detectar estos cambios conductuales durante los episodios de bajo nivel de oxígeno. Esto permite tomar decisiones de gestión inmediatas y basadas en datos, tales como pausar la distribución automatizada del alimento cuando fallan los sistemas de aireación o cuando el OD (oxígeno disuelto) desciende a niveles peligrosos; lo cual, en última instancia, evita el desperdicio masivo de alimento y protege el fondo del estanque de un mayor deterioro.

  Fig. 6: Respuestas conductuales y de consumo de alimento en función de los niveles de oxígeno disuelto (OD) en camarones. (A) Consumo total de alimento (gramos) y (B) número total de clics en 30 minutos, lo que muestra una actividad de alimentación y una ingesta estables bajo niveles de oxígeno óptimos y moderados (de 5 a 3 mg/L), en comparación con una reducción significativa bajo condiciones de hipoxia severa (1 mg/L). (C) El monitoreo temporal continuo de los clics por minuto a lo largo del periodo de 30 minutos revela patrones conductuales diferenciados: una alimentación inicial intensa y de alta tasa, seguida de un descenso constante en aguas bien aireadas (líneas azul oscuro/azul claro), frente a un ritmo suprimido y de menor intensidad bajo condiciones de hipoxia más severa (líneas verde/púrpura).
Conclusión
La integración de la bioacústica en el cultivo de camarones representa una transición vital: de una gestión de la alimentación tradicional y reactiva, a un enfoque proactivo y basado en la precisión. Al transformar los sonidos de alimentación de los camarones en datos, el monitoreo acústico supera eficazmente los desafíos inherentes a las aguas de los estanques con alta turbidez. Esta tecnología no solo optimiza las tasas de crecimiento y reduce los costos económicos y ambientales asociados al desperdicio de alimento, sino que también actúa como un biosensor avanzado en tiempo real. Tal como demuestra su sensibilidad ante las fluctuaciones de temperatura y la disminución del oxígeno disuelto, el PAM permite a los productores detectar el estrés fisiológico y adaptar sus estrategias de gestión de manera instantánea. En resumen, el PAM protege la calidad del agua, maximiza la rentabilidad de la explotación y allana el camino hacia un futuro más sostenible e inteligente en la producción mundial de camarones. Por Fábio Costa Filho, M.S. Indira Medina Torres D. Allen Davis, Ph.D. Prof. Dr. Silvio Peixoto
Fuente: Global Seafood

A medida que aumentan las inquietudes sobre la reversión sexual, el cultivo de ambos sexos de tilapia es objeto de una nueva evaluación
 
Cría y Cultivo

7+ MIN

A medida que aumentan las inquietudes sobre la reversión sexual, el cultivo de ambos sexos de tilapia es objeto de una nueva evaluación  

La tilapia del Nilo (Oreochromis niloticus) es una especie acuícola clave que contribuye a la seguridad alimentaria y al desarrollo económico en las regiones tropicales. Este pez es valorado por su dieta omnívora, su rápido crecimiento, su tolerancia a una amplia gama de salinidades, niveles de oxígeno disuelto y temperaturas, así como por su facilidad de reproducción.   En condiciones naturales, los machos de tilapia crecen más rápido y alcanzan un mayor tamaño que las hembras; a menudo logran el tamaño comercial hasta el doble de rápido, ya que no gastan energía en la producción de huevos. Las hembras, por su parte, maduran precozmente y se reproducen durante la fase de engorde, lo que da como resultado peces de menor tamaño y bajo valor comercial.   Para evitar esto, a los alevines de tilapia se les suele suministrar una hormona masculina antes de la diferenciación gonadal, con el fin de producir poblaciones compuestas exclusivamente por machos. Una vez que se desarrollan los testículos y se establece la producción natural de hormonas, se interrumpe el tratamiento hormonal. Algunas de las ventajas de las poblaciones de tilapia monosexo incluyen mejores índices de conversión alimenticia (ICA/FCR), altas tasas de supervivencia y mayores rendimientos netos.   'Algunas tilapias pueden comenzar a desovar alrededor de los 50 gramos, a menos que hayan sido seleccionadas genéticamente, aunque esto depende en gran medida de la especie y de las condiciones de cultivo,' comentó al Advocate John Bostock, asistente sénior de investigación en el Instituto de Acuacultura de la Universidad de Stirling. 'Una vez que las hembras comienzan a desovar, su crecimiento se ralentiza debido a que la energía se desvía hacia la reproducción, mientras que los machos crecen más rápido. Esto conduce a estanques dominados por hembras de menor tamaño y machos agresivos y territoriales, lo cual reduce el crecimiento y la producción generales, impulsando un mayor uso de técnicas de reversión sexual.'   'Uno de los problemas iniciales con la tilapia era que se reproducían antes de alcanzar el tamaño comercial,' añadió el profesor Dave Little, también del Instituto de Acuacultura. Esto se consideraba un problema importante, especialmente en aquellas zonas donde se había introducido la tilapia con fines de producción alimentaria. La reversión sexual hormonal demostró ser eficaz a medida que se intensificaba la producción en los criaderos. Los lotes de tilapia monosexo permiten obtener cosechas de peces más uniformes y de mayor tamaño y, en consecuencia, mejores rendimientos en muchos contextos.   'Un avance clave, logrado hace casi cuatro décadas, consistió en el perfeccionamiento de métodos capaces de producir suficiente alevinaje monosexo como para hacer que la producción resultara económicamente viable, todo ello acompañado de continuas mejoras en la calidad de las cepas y en la genética,' prosiguió Little. 'El éxito general sigue dependiendo de la cepa de tilapia de que se trate, así como del modo en que se desarrollan los distintos genotipos de machos y hembras; no obstante, por lo general, las poblaciones monosexo dan lugar a animales más eficientes.'   No obstante, aunque los procedimientos de reversión sexual presentan algunos efectos alentadores —y las dosis hormonales utilizadas para producir poblaciones monosexo son bajas y no dejan un aumento detectable en los niveles hormonales de los peces cosechados — persisten las barreras regulatorias y las inquietudes en torno al bienestar animal, la seguridad de los trabajadores y los impactos ambientales. Además, lograr una reversión sexual exitosa exige un control minucioso de las condiciones ambientales, lo que incluye la temperatura, las dosis hormonales y la calidad del agua. El mantenimiento de estos factores requiere tanto recursos adecuados como personal cualificado y con experiencia.   'Los efluentes de los criaderos que contienen hormonas han sido señalados como un riesgo ambiental potencial, pero las cantidades involucradas son muy reducidas,' afirmó Bostock. 'En comparación con los aportes hormonales provenientes de las poblaciones humanas que llegan a los sistemas fluviales – por citar un ejemplo – es probable que estos sean insignificantes. Una preocupación de mayor peso podría ser la seguridad de las personas encargadas de manipular las hormonas.'   Con el fin de determinar si las poblaciones monosexo siguen constituyendo la mejor opción para el cultivo de tilapia, Little, Bostock y sus colaboradores se asociaron con la empresa tailandesa Nam Sai Farms para evaluar la producción con poblaciones mixtas. Llevaron a cabo un ensayo de campo en el que compararon las fases de engorde de poblaciones monosexo y mixtas de tilapia del Nilo, variedad Big Nin, reconocida por su elevada tasa de crecimiento.   'El cultivo de tilapia con poblaciones mixtas puede constituir una alternativa de menor costo – especialmente para los productores rurales a pequeña escala – y ofrecer ventajas tanto nutricionales como económicas en los países en vías de desarrollo,' señaló Little. 'Si las tilapias de gran tamaño se procesan para obtener filetes, se obtiene un producto de alto valor nutricional; sin embargo, en los países más pobres, la población suele consumir peces más pequeños y económicos en su totalidad, lo cual – paradójicamente – aporta una mayor cantidad de nutrientes por kilogramo; un aspecto de vital importancia en aquellas regiones donde existe déficit de micronutrientes. Una segunda ventaja de las poblaciones mixtas radica en que la proximidad a los proveedores de alevines no resulta indispensable. Estas poblaciones tienen la capacidad de autorreproducirse y pueden mantenerse activas durante todo el año, lo que las hace particularmente útiles en zonas con infraestructuras limitadas.'   El ensayo realizado en Tailandia reveló que, si bien las hembras crecían más lentamente – lo que se traducía en una menor biomasa cosechada en las jaulas mixtas – la duplicación de las densidades de siembra en dichas jaulas mixtas permitía incrementar el rendimiento total de la producción. Asimismo, el equipo elaboró ​​un modelo financiero que indicaba que, a los precios de mercado vigentes en Tailandia, el cultivo de poblaciones monosexo sigue siendo la opción más rentable. Sin embargo, la elección entre poblaciones monosexo y de sexo mixto depende de una multitud de factores, tales como el método de producción (estanques o jaulas), los costos, las condiciones del mercado y el valor relativo de los peces pequeños comparado con los grandes.   'Investigaciones previas demostraron que las poblaciones monosexo son más adecuadas para los productores a gran escala que disponen del capital necesario para establecer criaderos,' señaló Little. 'Por consiguiente, examinamos la viabilidad de las poblaciones de sexo mixto para los acuacultores a pequeña escala. En el sudeste asiático y en Bangladésh, obtuvimos resultados muy positivos al sembrar tilapias en arrozales durante la temporada de cultivos de primavera, logrando producir peces de gran tamaño justo en el momento en que los productores de las zonas rurales deseaban adquirirlos. Esto fomenta el comercio local sin necesidad de depender de proveedores externos.'   Aunque el cultivo de tilapia de sexo mixto puede no resultar adecuado para los productores de Tailandia, el equipo concluyó que podría funcionar en otras regiones, como en algunas partes de África, donde las tilapias hembra – de menor tamaño – cuentan con mercados consolidados y, en ocasiones, pueden venderse a un precio por kilo que duplica el que se observa en Asia.   La reversión sexual en la tilapia ha transformado los métodos acuícolas a nivel mundial; no obstante, la producción de tilapia de sexo mixto sigue siendo fundamental para el desarrollo de sistemas de cultivo sostenibles – ya sean en jaulas o libres de tratamientos hormonales – impulsada por las inquietudes en torno al consumo de peces tratados con hormonas y por la necesidad de implementar estrategias de gestión alternativas y rentables.   Mirando al futuro, Little, Bostock y sus colegas confían en que las investigaciones venideras aborden las lagunas de conocimiento existentes en áreas como el bienestar de los peces, con el fin de optimizar tanto la producción de tilapia monosexo como la de sexo mixto.   'Puede resultar difícil obtener datos financieros fiables sobre los costos y las condiciones de producción; por ello, sería de gran utilidad contar con modelos económicos más detallados,' señaló Bostock. 'Asimismo, persisten interrogantes acerca de las repercusiones que la reversión sexual hormonal tiene sobre el bienestar de los peces, así como sobre sus implicaciones a largo plazo en la salud y el comportamiento de estos. Nuestros ensayos han demostrado de manera sistemática una mayor tasa de supervivencia en las poblaciones monosexo; sin embargo, el bienestar de los peces es un aspecto que, sin duda alguna, merece ser objeto de un estudio más exhaustivo.'   Fuente: GlobalSeafood Advocate Magazine

La dorada de origen atlántico muestra tendencia a mejor crecimiento y conversión alimenticia frente a líneas mediterráneas
 
Cría y Cultivo

3+ MIN

La dorada de origen atlántico muestra tendencia a mejor crecimiento y conversión alimenticia frente a líneas mediterráneas  

Un estudio realizado en condiciones comerciales de cultivo en jaulas marinas sugiere que las doradas (Sparus aurata) de origen atlántico podrían presentar ventajas productivas frente a líneas mediterráneas, especialmente en crecimiento y eficiencia alimentaria.
  La investigación, desarrollada durante 15 meses en una granja marina de la bahía de Çandarlı, en Turquía, comparó dos poblaciones de dorada —una de origen atlántico y otra mediterránea— criadas bajo las mismas condiciones ambientales y de alimentación.
  Los peces de origen atlántico alcanzaron un peso final medio de 415 gramos, frente a 374 gramos en el grupo mediterráneo. También mostraron una mejor tasa de conversión alimenticia, con un FCR de 1,79 frente a 1,92, y una tasa específica de crecimiento superior.
  No obstante, los autores advierten de que estas diferencias deben interpretarse con prudencia. Aunque los resultados fueron inicialmente significativos, dejaron de serlo tras aplicar correcciones estadísticas por comparaciones múltiples mediante FDR.
  Por ello, el trabajo no permite concluir de forma definitiva que las líneas atlánticas sean superiores, pero sí identifica una tendencia consistente que podría ser relevante para futuros programas de selección.   Genética y eficiencia productiva
El estudio también analizó la diversidad genética de ambas poblaciones mediante marcadores microsatélite y RAPD-PCR. Los resultados mostraron una diferenciación genética moderada entre los grupos atlántico y mediterráneo, así como una mayor variabilidad genética en la población atlántica.
  Según los investigadores, esta diversidad podría estar relacionada con una mayor capacidad adaptativa y con un mayor potencial productivo bajo determinadas condiciones de cultivo.
  El trabajo refuerza así una línea de investigación cada vez más relevante en la acuicultura mediterránea: el papel del origen genético del stock en la eficiencia de producción, la conversión alimenticia y la resiliencia de los animales.
  A pesar de las diferencias observadas en crecimiento y metabolismo lipídico, las tasas de supervivencia fueron similares entre ambas poblaciones, situándose en torno al 85-88%.
  El análisis histológico detectó una mayor acumulación lipídica en hígado y órganos internos en la línea mediterránea, aunque sin diferencias fisiológicas significativas entre grupos.   Implicaciones para el breeding mediterráneo
Aunque el estudio no aporta evidencia definitiva, sí plantea una cuestión de interés para hatcheries, productores y programas de mejora genética en Europa: hasta qué punto determinadas líneas atlánticas podrían ofrecer ventajas productivas en sistemas intensivos de cultivo de dorada.
  Los investigadores consideran necesario validar estos resultados mediante ensayos multigeneracionales, pruebas en diferentes entornos productivos y herramientas genómicas de mayor resolución.
  En un contexto de presión sobre costes, eficiencia alimentaria y competitividad, el estudio apunta a que la selección del origen genético podría convertirse en una variable cada vez más estratégica para mejorar el rendimiento productivo de la dorada. Fuente: misPeces

Revisión y metaanálisis de la interacción genotipo-ambiente en el mejoramiento genético comercial del camarón
 
Cría y Cultivo

11+ MIN

Revisión y metaanálisis de la interacción genotipo-ambiente en el mejoramiento genético comercial del camarón  

La cría selectiva ha transformado la producción ganadera y avícola, logrando importantes avances en eficiencia, como un aumento de tres veces la producción de carne de vacuno y una mejora del 85% en el rendimiento avícola. Por el contrario, la acuicultura se ha quedado rezagada y los programas de mejora genética se han centrado principalmente en unas pocas especies clave, como el salmón, la tilapia y la carpa. En el cultivo del camarón, la investigación se ha centrado sobre todo en Penaeus vannamei y Penaeus monodon, que suponen el 87% de la producción mundial. A pesar de que la acuicultura del camarón ha aumentado un 400% durante las últimas tres décadas, la creciente demanda exige mayores aumentos de la productividad mediante poblaciones de alta calidad y genéticamente mejoradas.
  Sin embargo, los avances en la cría de camarones han sido más lentos de lo esperado debido a desafíos como la dificultad para domesticarlos, la escasez de semillas mejoradas y las bajas tasas de supervivencia en los sistemas de producción. Además, incluso las poblaciones mejoradas suelen mostrar un rendimiento inconsistente en diferentes condiciones de cría. Esta variabilidad se debe en gran medida a las interacciones genotipo-ambiente (G×A), en las que individuos genéticamente similares exhiben características diferentes en función de las condiciones ambientales.
  La G×A es un factor crítico en los programas de mejora genética, ya que puede reducir su eficiencia e incluso alterar la clasificación de los mejores candidatos en distintos entornos. Por ejemplo, los camarones que obtienen mejores resultados en sistemas tropicales pueden no rendir de igual manera bajo condiciones diferentes de temperatura. Los entornos acuícolas varían ampliamente en cuanto a geografía, calidad del agua y prácticas de gestión, lo que aumenta el efecto G×A. Estas interacciones se han documentado en numerosas especies acuícolas, como el salmón, la trucha, la tilapia y el camarón.
  Aunque los estudios informan de niveles variables de G×A, faltan estimaciones consistentes debido a la diversidad ambiental y a las diferencias metodológicas. El objetivo de este estudio fue sintetizar la investigación existente mediante un metaanálisis para mejorar la precisión de las estimaciones de G×A y explorar cómo esta información puede mejorar las estrategias de cría de camarones y de selección genómica.
  La selección genómica permite superar las limitaciones de la cría tradicional frente a la G×A mediante el uso de poblaciones de referencia multientorno. Modelos avanzados pueden incrementar las mejoras genéticos hasta en un 140%, reduciendo la sensibilidad de los camarones a cambios ambientales.   Metodología del metaanálisis
En esta investigación se llevó a cabo un metaanálisis para evaluar las G×A en rasgos de importancia económica de especies de camarón de cultivo. Para ello, se recopilaron datos de 32 estudios publicados identificados mediante búsquedas específicas en Google Scholar y otras bases de datos. Dichos estudios incluían estimaciones de la correlación genética entre entornos o utilizaban métodos basados en el análisis de varianza (ANOVA, por sus siglas en inglés) para cuantificar los efectos G×A. Las variables clave registradas en cada estudio eran: especie, rasgos, diseño de programas de mejora, condiciones ambientales y evidencia de G×A. Se excluyeron los estudios que carecían de datos adecuados o que se centraban en efectos ambientales irrelevantes. Los rasgos se agruparon en tres categorías: crecimiento, supervivencia y otros rasgos (como color delcuerpo, composición y eficiencia alimentaria). Las condiciones ambientales se clasificaron en tipos de hábitat y de estrés. Debido a la escasez de datos por especie, los resultados se agruparon por especies de camarón para mejorar la solidez estadística. La G×A se evaluó principalmente mediante correlaciones genéticas (rg) entre rasgos medidos en diferentes entornos. Además, se utilizó el ANOVA para estimar la proporción de variación atribuible a la G×A mediante la partición de la varianza.
  En total, 28 estudios proporcionaron 136 estimaciones de rg. En los casos en que faltaban los errores estándar, se utilizaron aproximaciones conservadoras. Para garantizar un análisis estadístico preciso, las correlaciones se transformaron mediante la transformación z de Fisher, lo que permitió normalizarlas y realizar una ponderación adecuada basada en la inversa de la varianza. A continuación, se calcularon las medias ponderadas y se volvieron a transformar para obtener las estimaciones finales de correlación.
  Para analizar más a fondo los factores que influyen en la G×A, se aplicó un modelo lineal de efectos mixtos con el software R. Los rasgos y las categorías ambientales se trataron como efectos fijos, mientras que la identidad del estudio se incluyó como efecto aleatorio. Se realizaron comparaciones por pares entre los grupos para evaluar las diferencias en las estimaciones de G×A.
  En general, esta metodología integra múltiples enfoques estadísticos para cuantificar las G×A e identificar la influencia de los rasgos y las condiciones ambientales en el rendimiento genético de la acuicultura del camarón.
  La interacción genotipo-ambiente (G×A) es un factor determinante en la acuicultura que provoca variabilidad en el rendimiento genético según las condiciones de cría. Este fenómeno puede alterar la clasificación de los mejores candidatos para selección, reduciendo la eficiencia de los programas de mejora genética.   Resultados del metaanálisis   El crecimiento y la supervivencia fue-ron los rasgos más frecuentemente descritos en todos los estudios. Esto podría deberse a que están directamente relacionados con la rentabilidad económica del cultivo; además, son más fáciles de registrar que otros. La especie más estudiada fue P. vannamei, que representó el 53% de todos los estudios. El primer estudio de G×A sobre el camarón se llevó a cabo en 2002. No se observó una tendencia específica en el número de estudios publicados por año, aunque el mayor número se registró en 2020. Por países, se observó que el mayor número de estudios se ha realizado en China, seguida de Australia. Todos los estudios (n = 32) que reportaron información genotípica procedían de poblaciones de cría basadas en familias (genotipos).
    La rg ponderada entre las diferentes clases de rasgos fue de 0.72 ± 0.05 para el crecimiento, 0.58 ± 0.07 para la supervivencia y 0.48 ± 0.27 para otros rasgos (por ejemplo, eficiencia alimentaria, color y composición corporales). Las estimaciones de rg difirieron significativamente entre los grupos de rasgos. La rg entre ambien-tes fue de 0.65 ± 0.07 para el tipo de hábitat (por ejemplo, estanque frente a tanque) y de 0.67 ± 0.08 para el entorno de estrés (por ejemplo, presencia frente a ausencia de patóge-nos) (Figura 1).
  Sin embargo, la comparación por pares no reveló diferencias significativas entre los dos grupos ambientales. Los resultados del metaanálisis de cuatro estudios revelan que el tipo de hábitat y el tipo de estrés interactuaron significativamente con la familia (genotipo) en los rasgos de crecimiento y supervivencia del camarón. La G×A explicó el 6.42 ± 1.05% de la variación en el crecimiento y el 7.13 ± 3.46% de la variación en los rasgos de supervivencia. Se observó un mayor nivel de variabilidad en la G×A para los rasgos de supervivencia (Figura 2).  
Análisis e implicaciones para la industria del camarón
La G×A es un fenómeno ampliamente documentado en el camarón y otras especies acuícolas que influye en rasgos de gran importancia económica. Se manifiesta principalmente como una reordenación de los genotipos o como diferencias en la varianza genética entre ambientes. La reordenación es el mecanismo más significativo, ya que indica que ningún genotipo concreto ofrece el mejor rendimiento en todas las condiciones. Este metaanálisis ofrece una síntesis exhaustiva de los efectos G×A y pone de relieve la variabilidad entre estudios y entornos.
  G×A en los rasgos de crecimiento
La rg media para los rasgos de crecimiento fue de 0.72 ± 0.05, lo que indica una G×A de baja a moderada, así como un rendimiento estable en distintos entornos. Esto sugiere que la selección basada en el crecimiento en un entorno suele dar buenos resultados en otros. Sin embargo, existe variabilidad (Figura 1), especialmente entre sistemas de producción (estanques frente a tanques) y condiciones ambientales. Si bien muchos estudios informan de una G×A mínima (rg cercano a 1), otros muestran una variación significativa, en particular en sistemas o densidades contrastantes. Los factores de estrés ambiental, como temperatura, salinidad e hipoxia, amplifican los efectos G×A. Aunque los rasgos de crecimiento suelen ser menos sensibles a la variación ambiental, las condiciones de estrés pueden desencadenar un reordenamiento que afecta la eficiencia reproductiva.
  El metaanálisis revela una correlación genética (rg) media de 0.72 para el crecimiento, lo que indica una G×A moderada, sugiriendo que la selección en un entorno suele ser estable, aunque factores como la salinidad y temperatura pueden amplificar el reordenamiento de genotipos.
G×A en los rasgos de supervivencia
Los rasgos de supervivencia muestran una G×A más marcada, con un rg medio de 0.58 ± 0.07 y una variabilidad extrema (Figura 1). Esto indica una reordenación significativa de las clasificaciones entre entornos, por lo que la supervivencia depende en gran medida de las condiciones ambientales. Entre estos factores se incluyen: niveles de amoníaco, temperatura, exposición a enfermedades y protocolos de desinfección. Los estudios han demostrado que los niveles de amoníaco, la temperatura, la exposición a enfermedades y los protocolos de desinfección influyen considerablemente en los resultados. Las investigaciones muestran que la supervivencia puede estar controlada por diferentes mecanismos genéticos en distintas condiciones y que la variabilidad de los patógenos complica aún más las respuestas. A pesar de ello, la cría selectiva puede seguir mejorando la resistencia a las enfermedades y la supervivencia, aunque la variabilidad ambiental reduce la previsibilidad.
  G×A en otros rasgos de importancia económica
Existen pocos estudios sobre rasgos como la eficiencia alimentaria, la composición corporal y la coloración, con un rg compuesto de 0.48 ± 0.27. Los efectos G×A moderados indican que el entorno, incluida la calidad de la dieta, la disponibilidad de oxígeno y los sistemas de cría, influye en estos rasgos. Por ejemplo, las dietas mejoradas potencian el rendimiento genético, mientras que la variación ambiental puede afectar significativamente el color corporal. Estos resultados respaldan la necesidad de desarrollar estrategias de mejora genética específicas para cada entorno.
  Los rasgos de supervivencia muestran una G×A más marcada (rg = 0.58), con una variabilidad extrema que depende del entorno. Factores como niveles de amoníaco y exposición a patógenos alteran significativamente las clasificaciones genéticas, complicando la previsibilidad de los programas de cría.   Perspectivas para superar la G×A en los programas de mejora genética
La cría tradicional se enfrenta a dificultades relacionadas con la G×A debido a la complejidad ambiental, pero la selección genómica ofrece una solución eficaz. Gracias al uso de poblaciones de referencia multientorno y grandes conjuntos de datos genómicos, los productores pueden mejorar la precisión de las predicciones y seleccionar camarones más resistentes. Los modelos de normas de reacción genómica y los enfoques genómicos pueden aumentar las mejoras genéticas hasta en un 140% y reducir la sensibilidad al entorno. Además, la integración de datos ambientales, la previsión de enfermedades y el análisis de big data pueden mejorar las estrategias de cría. En última instancia, la combinación de herramientas genómicas con una caracterización ambiental detallada permitirá desarrollar poblaciones de camarón robustas y adaptables a las cambiantes condiciones globales.
Conclusiones y recomendaciones
La mayor parte de la investigación sobre las G×A en el camarón se ha centrado en unas pocas especies, en particular P. vannamei, y principalmente en rasgos relacionados con el crecimiento y la supervivencia. Sin embargo, otros rasgos importantes, como la eficiencia alimentaria, la nutrición, la composición y la coloración corporal, requieren mayor atención. La revisión pone de manifiesto la falta de uniformidad en la presentación de los resultados entre los distintos estudios y destaca la necesidad de contar con datos coherentes sobre la estructura genotípica, el tamaño de la población y las definiciones ambientales para mejorar la reproducibilidad.
  La selección genómica se perfila como una herramienta clave para abordar la G×A, especialmente a través de la cría familiar en comunidad combinada con el seguimiento genealógico basado en marcadores, lo que reduce el sesgo ambiental y mejora la precisión. Los programas de cría deben adaptar las pruebas de exposición a enfermedades a las condiciones reales de engorde e incluir datos ambientales en los índices de selección.
  Para gestionar la G×A, se proponen estrategias como el mantenimiento de líneas genéticas específicas para cada entorno o la evaluación de hermanos en distintos entornos, lo que permite una selección más fiable y la preservación de la diversidad genética.
  Para gestionar la G×A, se recomienda integrar datos de big data y caracterización ambiental detallada en los índices de selección. Mantener líneas genéticas específicas para cada entorno asegura una producción constante y preserva la diversidad genética necesaria frente al cambio climático global. Fuente: Panorama Acuícola

Referencia
A REVIEW AND META-ANALYSIS OF GENOTYPE BY ENVIRONMENT INTERACTION IN COMMERCIAL SHRIMP BREEDING, escrito por MD. HASAN, M., THOMSON, P. y RAADSMA, H.W. – The University of Sydney; y KHATKAR,M.S – University of Adelaide y The University of Sydney.

Publicidad

260x430 260x95 260x95 260x95