La acuicultura actual está experimentando una transformación significativa, impulsada por la necesidad de mayor eficiencia productiva, sostenibilidad y previsibilidad de los resultados. En este escenario, la alimentación se posiciona no solo como el principal costo de producción, sino también como una de las mayores oportunidades para mejorar el desempeño productivo. Sin embargo, los avances aislados, ya sea en la formulación de dietas o en la adopción de tecnologías de cultivo, ya no son suficientes. El progreso real ocurre cuando existe integración entre nutrición y tecnología, lo que permite ajustar en tiempo real la oferta de alimento a las condiciones ambientales y al comportamiento de los animales.
De la alimentación programada a la alimentación responsiva
Tradicionalmente, el manejo alimentario en piscicultura y carcinicultura se basaba en rutinas fijas, con horarios y cantidades predefinidos. Aunque ampliamente utilizado, este modelo presenta limitaciones, en especial, en sistemas intensivos, donde las variables ambientales pueden cambiar rápidamente a lo largo del día.
Con la evolución de los sistemas productivos, se observa una transición hacia modelos más sofisticados basados en el concepto de alimentación responsiva. En este enfoque, la oferta de alimento deja de ser exclusivamente programada y pasa a ajustarse a factores, como el oxígeno disuelto, la temperatura del agua y la actividad alimentaria de los animales. Este enfoque es posible gracias a la integración de sensores, controladores y sistemas automatizados, que permiten la toma de decisiones en tiempo real, reduciendo las pérdidas y optimizando el uso del alimento.
Automatización aplicada a los sistemas de alimentación
Los alimentadores automáticos constituyen uno de los principales puntos de integración entre la nutrición y la tecnología. En piscicultura, los alimentadores flotantes (Fig. 1) ya forman parte de la rutina productiva y, incluso en sus versiones más simples, garantizan una distribución más uniforme del alimento. En sistemas más avanzados, estos equipos se integran en plataformas de automatización, lo que permite aumentar la frecuencia de alimentación y sincronizar el suministro con el comportamiento natural de ingestión de los peces.

Figura 1. Alimentador automático flotante utilizado en piscicultura, que permite una distribución más uniforme del alimento y mejora la eficiencia alimentaria.
Además, la automatización permite realizar ajustes dinámicos en función de las condiciones ambientales. En situaciones de bajo oxígeno disuelto, por ejemplo, el sistema puede reducir o interrumpir la alimentación para evitar el estrés fisiológico y las pérdidas productivas. De manera similar, la temperatura del agua pasa a orientar la tasa de alimentación, acompañando las variaciones metabólicas de los animales.
En carcinicultura, los avances siguen la misma tendencia. Los sistemas modernos integran alimentadores con herramientas de gestión y geolocalización, lo que permite un mayor control sobre las áreas de alimentación. Destaca también el uso de hidrófonos (Fig. 2), que registran los sonidos generados durante la alimentación, como el impacto de los pellets en el agua y la actividad de los camarones, y permiten ajustar automáticamente la oferta de alimento en función de dicha actividad, lo que reduce los desperdicios y evita la subalimentación.

Figura 2. Sistema de alimentación en carcinicultura con hidrofono integrado, que ajusta la oferta de alimento en función de la actividad alimentaria de los camarones.
Ambiente, bienestar y eficiencia alimentaria
Un error común es asociar principalmente los beneficios de la automatización con la reducción de los costos energéticos. Aunque esto puede ocurrir, su impacto más relevante radica en la mejora de la eficiencia alimentaria y del desempeño productivo.
La integración de sensores y sistemas automatizados (Fig. 3) contribuye a mantener condiciones ambientales más estables a lo largo del ciclo productivo. El monitoreo continuo de parámetros, como la temperatura, el oxígeno disuelto y la calidad del agua (Fig. 4) orienta la toma de decisiones operativas, especialmente en el manejo alimentario, lo que reduce el estrés y favorece la utilización de los nutrientes. Como resultado, se observa una mejora en la conversión alimenticia, una mayor uniformidad entre los lotes y una reducción del tiempo de cultivo.

Figura 3. Sistema integrado de automatización para acuicultura, que permite el monitoreo continuo de parámetros ambientales y el control del manejo alimentario.

Figura 4. Interfaz de control del sistema automatizado, que permite ajustar la alimentación en función de biomasa, oxígeno disuelto, temperatura y horarios de suministro.
Más que aumentar la cantidad de alimento, la tecnología permite suministrar la dieta adecuada en el momento oportuno y en condiciones óptimas.
Tecnologías complementarias en la gestión del alimento
Además de los sistemas de distribución de alimento, otras soluciones han ganado relevancia, como los sistemas de preparación y tratamiento de alimentos directamente en la granja (on-farm) (Fig. 5). Estos sistemas permiten la incorporación automatizada de aditivos, medicamentos y suplementos (Fig. 6), lo que mejora la uniformidad de la aplicación, la seguridad operativa y el control del proceso productivo.

Figura 5. Sistema de tratamiento de alimentos on-farm para la incorporación automatizada de aditivos, suplementos y medicamentos.

Figura 6. Equipo de tratamiento de alimento accionado por cardán, utilizado para operaciones en campo con alta eficiencia operativa.
En sistemas intensivos, donde pequeñas variaciones pueden afectar significativamente los resultados, este nivel de control representa una ventaja competitiva importante. Desde el punto de vista operativo, esto se traduce en una mayor eficiencia en la gestión, una reducción de desperdicios y un mayor control del proceso productivo.
Integración entre nutrición y tecnología: un camino necesario
A pesar de los avances tecnológicos, la calidad y el equilibrio nutricional de la dieta siguen siendo fundamentales para que la precisión en el suministro se traduzca en un desempeño productivo. En sistemas intensivos, la eficiencia alimentaria depende no solo del manejo, sino también de la capacidad de la dieta para aportar nutrientes de forma biodisponible y equilibrada.
Factores, como la digestibilidad de los ingredientes, el perfil de aminoácidos, la relación energía-proteína y la adecuación de la formulación a cada fase de cultivo resultan determinantes para el rendimiento productivo. Asimismo, la adaptación de la dieta a las condiciones ambientales, en particular a la temperatura y al oxígeno disuelto, influye directamente en el consumo y la utilización de los nutrientes.
Considerando estos factores, diferentes formulaciones pueden (y suelen) generar respuestas distintas en el crecimiento y en la conversión alimenticia. Por ello, la dieta no debe evaluarse únicamente por su costo o por su contenido proteico declarado, ya que sustituciones no planificadas pueden comprometer el desempeño y reducir la ganancia de peso a lo largo del ciclo.
Las estrategias de alimentación por fase también han demostrado ser eficaces, sobre todo en las etapas iniciales. El aumento de la frecuencia alimentaria favorece la eficiencia digestiva y el crecimiento, ya que los juveniles presentan una tasa metabólica más alta y una menor capacidad de ingestión por evento. Este fraccionamiento mejora la sincronización entre la ingestión, la digestión y la absorción de nutrientes.
No obstante, su eficacia depende de las condiciones ambientales. La temperatura y el oxígeno disuelto modulan el metabolismo y, en consecuencia, el consumo y la utilización de los nutrientes. Por ello, el manejo alimentario debe ajustarse de forma dinámica para evitar tanto la subalimentación como el exceso de alimento en el sistema.
Aunque las altas frecuencias de alimentación muestran buenos resultados en condiciones comerciales, su aplicación a gran escala, especialmente en sistemas con múltiples unidades productivas, solo es viable mediante sistemas automatizados, que permiten implementar programas alimentarios más precisos, consistentes y adaptados tanto a las condiciones ambientales (calidad del agua) como a las demandas fisiológicas de los animales.
De este modo, la eficiencia del sistema productivo no solo depende de la calidad del alimento o de la tecnología empleada, sino también de la capacidad de integrar nutrición, ambiente y manejo en un sistema dinámico, en el que pequeñas variaciones ambientales pueden traducirse en diferencias significativas en el desempeño productivo.
Hacia una acuicultura integrada...
La acuicultura avanza hacia un modelo integrado en el que la nutrición, el ambiente y la tecnología actúan de forma interdependiente en la determinación del rendimiento productivo. La digitalización y la automatización amplían la capacidad de toma de decisiones, permitiendo mayor precisión en el manejo y la adaptación a condiciones dinámicas del sistema.
De este modo, el productor deja de actuar de forma reactiva y pasa a operar con base en datos, previsibilidad y control. La alimentación, además de representar el principal costo de producción, se consolida como un factor clave de la eficiencia productiva, siempre que esté alineada con las condiciones ambientales y las demandas fisiológicas de los animales.
Así, la innovación en la cadena acuícola no se limita al desarrollo de nuevos insumos o equipos, sino a la capacidad de integrarlos en sistemas dinámicos. Es esta integración la que permite transformar la información en desempeño, respetando los límites biológicos y maximizando la eficiencia productiva.
Por Lilian Dena dos Santos y João Gabriel Bordignon Gomes
Fuente: All Aquaculture Magazine
Te podría interesar: La visión artificial ya permite saber cuándo el pez está comiendo y cuándo el pienso empieza a perderse
Sobre el autor
Lilian Dena dos SantosProfesora Asociada del Departamento de Zootecnia de la Universidad Federal de Paraná - Setor Palotina. Es Zootecnista, con Doctorado y Posdoctorado en Nutrición Acuícola. Actúa como coordinadora de laboratorio, investigadora y orientadora en la enseñanza de grado y posgrado en la UFPR, además de haber desempeñado diversas funciones administrativas. Junto a la industria de la acuicultura, trabaja en el desarrollo y la ejecución de investigaciones en colaboración con empresas.
Contenidos del editor
Tecnología de Granjas
05/05/2026
De alimentar por intuición a alimentar por IA: la revolución silenciosa que está llegando a la granja
Eventos
AQUAEXPO
19 al 22 de Octubre, 2026
Guayaquil, Ecuador
https://www.aquaexpo.com.ec/
FIGAP 2026
21 al 23 de Octubre, 2026
Guadalajara, Jalisco, México
https://figap.com/
LACQUA 2026
27 al 30 de Octubre, 2026
El Salvador, San Salvador
https://www.was.org/meeting/code/LacQua26


