Recuerdo que para el año 2010, en México, para los peces marinos (bien conocidos por ser los 'súper prémium' de la acuicultura), la industria urgía de dietas domésticas para los primeros ensayos de ciclo cerrado en peces carnívoros, por mencionar la seriola, la lobina rayada, la totoaba, los pargos y las corvinas, entre otros. Tenían un grave problema con el green liver disease (hígado graso), causado por el uso de dietas de trucha con proteína terrestre y soya; esto se solucionó de manera práctica desde una pequeña planta de alimentos para mascotas y con el apoyo del doctor A. G. Tacon, robusteciendo las dietas con ingredientes marinos. Hoy, después de 15 años, el problema está resuelto y dentro de los cultivos se emplean dietas con perfil de truchas con adición de taurina, lo que sustituyó la gran necesidad de la harina de pescado, calamar y krill. No obstante, cada especie tiene sus requerimientos y ese aspecto aún sigue en desarrollo. Para LATAM, los peces marinos continúan enfrentando grandes desafíos, como costos elevados, capital, sistemas de cultivo, hábitos biológicos, carencia de semilla, cadena de valor e integración, así como la presión por productos de captura que aporta gran parte del pescado marino, sin mencionar el salmón, en Chile, que es una industria consolidada y rentable.

La migración de materias primas en la nutrición de camarón para Litopenaus Vannamei no fue muy distinta; buscábamos la mejor harina de pescado en Guaymas, Sonora, así como otros ingredientes marinos. Poco tiempo después, recuerdo la primera importación de harina de ave proveniente de USA y las reacciones de los clientes cuando la implementamos. Hoy en día, las fórmulas de camarón son de origen vegetal y terrestre en su mayoría. Asimismo, la harina de pescado de segundo nivel, con mayor presencia de aditivos funcionales, fue un cambio veloz.

En retrospectiva de la industria camaronícola por los últimos 10-13 años (Post EMS), no hemos notado incremento en los factores de conversión o mayor incidencia en las enfermedades, por lo que el cultivo se ha estabilizado por la suma de varios factores: 
 

  • Tecnología mecánica.
  • Genética.
  • Manejo del cultivo.
  • Nutrición basada en linear-base requirements, que funciona muy bien para el sistema extensivo, productor de la mayor parte del camarón en el mundo.
     

Ambos incidentes tienen un fundamento en común: las materias primas migraron (por varios factores) del origen marino a lo terrestre y después a lo vegetal, gracias a que se detectaron necesidades puntuales y las formulaciones añadieron otros microelementos fundamentales en el organismo, como los minerales, los aminoácidos, las vitaminas y otros compuestos que se perdieron en la migración.

Es fundamental entender que los aditivos como tal no pueden alcanzar su potencial cuando no son suministrados en las dosis correctas o con estrategia para proteger contra las temperaturas del proceso y con el entendimiento de que muchos de estos productos tienen sinergia y/o antagonismos, algo poco estudiado aún. 

En conclusión, la nutrición industrial requiere de modelos precisos que sean basados, principalmente, en experiencias comerciales o ensayos de ciclo completo con valores cuantitativos que permitan tomar decisiones a gran escala. En la carrera por ser más competitivos, la industria o los grandes jugadores enfocan sus recursos en programas de investigación privados, que no suelen ser compartidos o publicados por considerarse de una ventaja competitiva ante los competidores globales.

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Por Por Dr. Kurt Servin Arce, I&D – Grupo BuenCast
Fuente: All Aquaculture Magazine


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