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Tecnología e innovación en acuicultura: el futuro sostenible de la producción acuícola
Tecnología de Granjas

5+ MIN

Tecnología e innovación en acuicultura: el futuro sostenible de la producción acuícola

Por Vanessa Olszewski

En América Latina, especialmente en Argentina, el sector enfrenta desafíos como la variabilidad climática, la sanidad de los cultivos y el acceso a la tecnología, pero también tiene un vasto potencial para convertirse en un referente en innovación acuícola, apoyado en inversión pública y privada.
1. Digitalización y monitoreo en tiempo real
El creciente uso del Internet de las Cosas (IoT) en la acuicultura ha permitido el monitoreo continuo y remoto de parámetros ambientales en tanques, estanques y sistemas RAS. Los sensores inteligentes miden variables como temperatura, pH, oxígeno disuelto, salinidad, turbidez, amoníaco y nitrito, enviando datos en tiempo real a plataformas de análisis. Esto permite una gestión automatizada y predictiva, aumentando la eficiencia y reduciendo los costos operativos (Valenti y otros, 2021).

Además, se utilizan drones y vehículos submarinos no tripulados (ROV) para el monitoreo visual y la recolección de datos en estanques extensos, lo que ayuda a detectar enfermedades de manera temprana e identificar fallas estructurales.
2. Alimentación de precisión y nutrición personalizada
El alimento representa el mayor costo en acuicultura, representando hasta el 60-70% del total. Los sistemas de alimentación automatizados, integrados con cámaras submarinas y algoritmos de inteligencia artificial, permiten ajustar el suministro de alimento según el comportamiento de los peces y su demanda, evitando el desperdicio y mejorando las tasas de conversión alimenticia (FAO, 2020).

Las tecnologías ómicas (genómica, transcriptómica y metabolómica) están revolucionando la formulación de dietas, permitiendo el desarrollo de alimentos personalizados que optimizan la salud, el crecimiento y la resiliencia de los animales. Ingredientes alternativos, como harinas de insectos, microalgas, subproductos agroindustriales y probióticos, han cobrado relevancia por su sostenibilidad y eficiencia nutricional (INIDEP, 2022).
3. Bioseguridad, sanidad animal y biotecnología
Las enfermedades representan uno de los mayores desafíos en la acuicultura comercial. Las nuevas técnicas de diagnóstico molecular rápido, como la PCR en tiempo real y los biosensores, permiten la identificación rápida y precisa de patógenos, facilitando la gestión sanitaria (INIDEP, 2022).

La biotecnología también ofrece soluciones como vacunas recombinantes y vectores de ADN, que reducen la necesidad de antibióticos y aumentan la resistencia de las especies cultivadas. La edición genética, mediante la tecnología CRISPR-Cas9, abre posibilidades para seleccionar animales más robustos, con mejor adaptación ambiental y menor susceptibilidad a enfermedades.
4. Sistemas de recirculación acuícola y bioflocs
Los sistemas de recirculación acuícola (RAS) y la tecnología de bioflocs (BFT) promueven la sostenibilidad al minimizar el uso de agua y tratar los residuos dentro del sistema. Los bioflocs consisten en agregados microbianos que transforman los nutrientes residuales en biomasa aprovechable para los peces, mientras que los RAS utilizan filtros biológicos y físicos para mantener la calidad del agua en entornos cerrados (FAO, 2020; Valenti). y otros, 2021).

Estas tecnologías permiten una producción intensiva y controlada, con una reducción significativa de la huella hídrica y de las emisiones contaminantes.
5. Inteligencia artificial, máquina aprendizaje y automatización 
El uso de algoritmos de aprendizaje automático se ha aplicado para predecir patrones de crecimiento, detectar signos tempranos de enfermedades, monitorear la calidad del agua y ajustar automáticamente los parámetros de los cultivos ( Gálvez y otros, 2021).
  La robótica y la automatización avanzada, incluidos los alimentadores automáticos, los limpiadores de tanques y los sistemas de gestión autónomos, han revolucionado las operaciones de las granjas acuícolas, reduciendo la mano de obra y aumentando la precisión operativa.   6. Blockchain y transparencia en la cadena de valor
Para satisfacer la demanda de productos sostenibles y seguros por parte de los consumidores, la implementación de blockchain en la acuicultura ha cobrado relevancia. Esta tecnología permite el registro inmutable y transparente de todas las etapas de producción, garantizando una trazabilidad completa y facilitando auditorías y certificaciones (Gálvez y otros, 2021).
  Esto fortalece la confianza en los mercados internacionales y abre las puertas a productos de alta calidad, certificados y con garantías ambientales y sociales.
7. Oportunidades y desafíos en Argentina y Latinoamérica
Argentina cuenta con condiciones naturales favorables para el desarrollo de la acuicultura, en particular para especies nativas como el pacú, el surubí y el dorado. Proyectos gubernamentales e instituciones de investigación, como el INIDEP, han promovido la incorporación de tecnologías de vanguardia y la capacitación técnica.

A nivel regional, iniciativas como el programa 'Acuicultura de Precisión' del IICA y el BID fomentan la cooperación entre países para el desarrollo tecnológico, mejoras de infraestructura y acceso a financiamiento.

Aun así, desafíos como el acceso a la tecnología en pequeñas propiedades, la capacitación técnica especializada y políticas públicas integradas permanecen como puntos a superar para consolidar el sector.   Conclusión
La integración de tecnologías digitales, biotecnológicas y de gestión avanzada representa el camino hacia la acuicultura sostenible del futuro. Argentina, con sus recursos hídricos y biodiversidad, está posicionada para convertirse en un referente de la producción acuícola innovadora en América Latina. Invertir en innovación, capacitación y políticas públicas es esencial para que el sector contribuya eficazmente a la seguridad alimentaria, la economía verde y el desarrollo regional.   Sobre los autores
Vanessa Olszewski – Estudiante de doctorado en Ciencias Veterinarias en la UFPR
Erick Cordeiro Custodio dos Santos – Licenciatura en Ciencia Animal de la UFPR
Ananda Portella Félix – Profesora Asociada UFPR
  Referencias
FAO (2020). El estado mundial de la pesca y Acuicultura 2020. Sostenibilidad en acción . Roma: FAO.
Gálvez, J., Meza, L., & Araya, M. (2021). Trazabilidad en acuicultura mediante tecnología blockchain . Revista AquaSurTech , 6(1), 34-41.
IICA/BID (2023). Acuicultura de precisión en América Latina: tecnologías disruptivas y oportunidades regionales. San José: Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura.
INIDEP (2022). Informe Técnico: Avances en la salud de los peces y desarrollo de vacunas aplicadas a la acuicultura argentina. Mar del Plata: INIDEP.
Valenti , WC, Kimpara , JM, Preto , BL y Moraes-Valenti , P. (2021). Acuicultura en Brasil : Pasado , presente y futuro . Acuicultura Informes , 19, 100611.


Por Vanessa Olszewski, Erick Cordeiro Custodio dos Santos y Ananda Portella Félix
Fuente: All Aquaculture Magazine

Revolución acuícola: inteligencia digital
Tecnología de Granjas

7+ MIN

Revolución acuícola: inteligencia digital

Por Lilian Dena dos Santos

En este contexto surge la Acuicultura 4.0, que integra tecnologías digitales e inteligentes a los sistemas productivos. La combinación de automatización, Internet de las Cosas e inteligencia artificial permite recolectar y analizar datos en tiempo real, facilitando una gestión más precisa y eficiente.

Este artículo técnico presenta las principales innovaciones aplicadas a la acuicultura de precisión, con énfasis en sistemas automatizados y conectados que optimizan la producción, reducen pérdidas y mitigan el impacto ambiental.
Acuicultura de precisión: concepto y aplicaciones
La acuicultura de precisión es un modelo productivo que utiliza el monitoreo continuo de variables ambientales y biológicas clave, apoyado en tecnologías digitales para fundamentar la toma de decisiones. la agricultura de precisión, busca maximizar la eficiencia, reducir pérdidas y mejorar el rendimiento zootécnico.
 
Entre las tecnologías más comunes están los sensores para temperatura, pH, oxígeno disuelto, conductividad, amoníaco y nitrito; cámaras submarinas que evalúan el comportamiento de los peces (como apetito, agresividad y estrés); y plataformas con inteligencia artificial que procesan grandes volúmenes de datos para generar diagnósticos y predicciones. Los modelos predictivos estiman crecimiento, conversión alimenticia, mortalidad y aparición de enfermedades.

Estas herramientas permiten ajustar automáticamente la alimentación según la actividad de los peces, evitando exceso o déficit, y detectar precozmente enfermedades, facilitando respuestas eficaces (Imagen 1).

  Imagen 1 - Uso de IA para la identificación del bienestar ocular mediante el reconocimiento y la clasificación de exoftalmia, daño físico y opacidad ocular.
Automatización e Internet de las Cosas en la acuicultura
La automatización conectada a la IoT constituye la base operativa de la acuicultura de precisión. Sensores, actuadores y alimentadores interconectados recopilan y procesan datos en tiempo real, optimizando cada etapa del cultivo.

Se destacan alimentadores automáticos que regulan la ración según el comportamiento de los peces; sistemas de aireación y recirculación autorregulados según la calidad del agua; plataformas móviles de gestión remota; y alarmas que alertan sobre variaciones críticas en la calidad del agua. Esta conectividad reduce la supervisión constante, previene fallas y mejora la eficiencia energética, promoviendo sostenibilidad y trazabilidad.   Ejemplo 2: los diagramas muestran cómo interacturan los componentes de un sistema IoT. El entorno es monitoreado e influenciado por nodos de sensado y actuación. Una Red de Sesnores Inalámbricos está formada por los nodos y las puertas de enlace del ssitema. Los dispositivos locales del sistema IoT que procesan datos de forma local se consideran dispositivos de borde. Los datos del sistema IoT pueden alojarse en servidores locales de borde, en servidores en la nube o en ambos. El sistema IoT puede ser accesado por el usuario final a tavés de interfaces de usuario. Adaptado de Rastegari et al. (2023). 
Con la digitalización, la seguridad de los datos se vuelve esencial. Tecnologías como blockchain garantizan la autenticidad y trazabilidad mediante registros descentralizados y verificables, fortaleciendo la transparencia de la cadena productiva.

Sin embargo, la interconectividad también aumenta los riesgos cibernéticos. Por ello, es clave adoptar encriptación, autenticación multifactorial y arquitecturas distribuidas que refuercen la resiliencia de los sistemas digitales.
Desafíos y limitaciones
Pese al avance tecnológico, la adopción de soluciones digitales en la acuicultura aún enfrenta barreras significativas. Los elevados costos iniciales de sensores y equipos automatizados, la limitada conectividad en zonas rurales y la necesidad de formación técnica, especialmente para pequeños produtores, restringen su implementación a gran escala. Además, el mantenimiento y la calibración regular de los sensores son indispensables para garantizar la fiabilidad de los datos.

Entre los desafíos operativos se destaca la acumulación de biofilm en sensores sumergidos, que compromete la precisión de las mediciones. Para mitigar este problema, se han desarrollado tecnologías de autolimpieza como chorros de aire, brazos robóticos y dispositivos ultrasónicos. En entornos con infraestructura deficiente, soluciones como paneles solares flotantes, baterías de larga duración y computación en el borde (edge computing) permiten procesar datos localmente, incluso sin conexión a la nube. Las redes LoRaWAN también se han mostrado eficaces en zonas remotas, gracias a su bajo consumo energético y amplio alcance.

Desde una perspectiva socioeconómica, la digitalización exige una reconfiguración del perfil profesional y la adaptación de procesos productivos. Para evitar la ampliación de desigualdades, es fundamental garantizar el acceso equitativo a la innovación, promoviendo la inclusión de pequeños y medianos productores.

Aunque muchas tecnologías aún se encuentran en fase piloto, la escalabilidad sigue siendo un reto. Su adopción masiva requiere validaciones en diversas especies, sistemas y contextos ambientales. En este escenario, la colaboración entre centros de investigación, empresas del sector y startups tecnológicas es esencial para asegurar la viabilidad y el retorno de las inversiones.

Frente a estos desafíos, se hace urgente el impulso de políticas públicas, líneas de crédito accesibles y programas de capacitación que democraticen el acceso a las tecnologías digitales, especialmente en países en desarrollo.
Tendencias futuras
Las tendencias tecnológicas indican que la digitalización de la acuicultura se intensificará en los próximos años, impulsada por el avance del agro digital. Destacan el uso de blockchain para trazabilidad segura, drones y robots submarinos para inspección y limpieza automatizada, algoritmos de machine learning para predicción de cosechas, diagnóstico precoz de enfermedades y control de comportamiento, así como la expansión de redes LoRa y del 5G rural.

Entre los desarrollos más prometedores está el uso de gemelos digitales (digital twins), representaciones virtuales en tiempo real que permiten simular escenarios, prever riesgos y optimizar decisiones. Noruega y Chile ya los aplican con precisión en la salmonicultura para monitorear biomasa, salud y eficiencia alimentaria, combinando esta herramienta con sistemas de monitoreo continuo basados en visión computacional e inteligencia artificial. En Brasil, aunque aún en fase experimental, proyectos con redes LoRaWAN en estanques excavados han mostrado viabilidad técnica incluso en zonas con infraestructura limitada.

Estas experiencias internacionales refuerzan la adaptabilidad de las soluciones digitales. Ejemplos como el proyecto europeo iFishIENCi, que automatiza la alimentación con IA y comportamiento animal, las plataformas accesibles desarrolladas por Eruvaka Technologies en India para pequeños piscicultores, y el uso de redes neuronales por AquaCloud en Noruega para prever cosechas y brotes, demuestran su aplicabilidad en distintos contextos.

Otro avance estratégico es la computación en el borde (edge computing), que descentraliza el procesamiento de datos, reduce la dependencia de servidores remotos y aumenta la eficiencia operativa. Tecnologías complementarias, como baterías betavoltaicas de larga duración, fuentes renovables (solar, eólica, hidrógeno) y recubrimientos antifouling basados en nanotecnología, fortalecen la autonomía y durabilidad de sensores en entornos remotos. Modelos híbridos que combinan edge computing para decisiones locales y cloud computing para análisis complejos y almacenamiento seguro han demostrado alta eficacia, especialmente en sistemas de gran escala.

La convergencia de estas soluciones anticipa una transformación estructural del sector, orientada hacia una acuicultura más sostenible, resiliente y alineada con las demandas ambientales y de mercados globalmente conectados. En este contexto, las tecnologías inteligentes también permiten desarrollar métricas ambientales precisas —como huella hídrica, eficiencia energética y emisiones— que alimentan informes de sostenibilidad y fortalecen el alineamiento con los principios ESG y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en particular los ODS 2, 12 y 14.

Finalmente, sensores inteligentes facilitan la generación automatizada de indicadores ESG, abarcando variables ambientales (temperatura, pH, emisiones), sociales (bienestar animal) y de gobernanza (trazabilidad con blockchain), en respuesta a la creciente demanda de transparencia por parte de los mercados.
Conclusión
La Acuicultura 4.0, al integrar automatización, IoT e inteligencia artificial, marca una nueva etapa en el sector, basada en el uso estratégico de datos para aumentar la productividad, reducir costos y mitigar el impacto ambiental. Este enfoque de precisión permite un manejo más eficiente, adaptativo y fundamentado en evidencias.

A pesar de obstáculos como altos costos iniciales, baja conectividad y escasa capacitación técnica en zonas rurales, el avance tecnológico es irreversible. Consolidar una acuicultura moderna y sostenible exige inversión constante en innovación, formación y digitalización.

El uso de indicadores ambientales inteligentes y métricas ESG refuerza el compromiso del sector con los ODS, respondiendo a la demanda global por transparencia, trazabilidad y responsabilidad socioambiental. El futuro de la acuicultura será más digital, resiliente y sostenible.

  Imagen 2 – Cámara sumergida en cultivo de salmones  
Por Lilian Dena dos Santos y Gabriel Coelho de Moura
Fuente: All Aquaculture Magazine  

IoT y acuicultura 4.0: eficiencia, trazabilidad y sostenibilidad en tiempo real
Tecnología de Granjas

6+ MIN

IoT y acuicultura 4.0: eficiencia, trazabilidad y sostenibilidad en tiempo real

Por Maria Candelaria Carbajo

En el estudio Smart technologies in aquaculture: an integrated IoT, AI, and blockchain framework for sustainable growth (Chandran et al., 2025), se analiza cómo optimizar la eficiencia, la trazabilidad y la resiliencia del sector mediante soluciones tecnológicas avanzadas.   La acuicultura hoy   La acuicultura es una pieza clave de la seguridad alimentaria mundial. Con más del 50% del pescado que se consume a nivel global proveniente de sistemas de cultivo, su desarrollo sostenible se ha convertido en una prioridad estratégica. Sin embargo, los métodos tradicionales presentan desafíos significativos: enfermedades, sobrealimentación, mortalidad elevada y un impacto ambiental considerable. En este contexto, las tecnologías emergentes como el IoT están marcando el comienzo de una nueva era para la industria: la acuicultura inteligente o Aquaculture 4.0.   Qué es el IoT y por qué es relevante en la industria   Podemos hablar del IoT, como una red de sensores interconectados que recogen y transmiten datos en tiempo real. En acuicultura, esto habilita, principalmente, la posibilidad de monitorear parámetros clave, como puede ser la temperatura del agua, niveles de oxígeno disuelto, pH, turbidez y comportamiento de los peces sin intervención manual, por ejemplo. Esto supone una transformación radical en la constitución de los procesos de trabajo, ya que permite pasar de una gestión reactiva a una gestión predictiva: en vez de actuar solo cuando el problema ya ocurrió, las empresas y empleados adquieren la capacidad de anticiparse a los riesgos y tomar decisiones preventivas basadas en los datos de tiempo real.   Según el estudio, la incorporación de IoT en granjas acuícolas permite detectar condiciones adversas antes de que generen consecuencias graves. Por ejemplo, un descenso en el nivel de oxígeno disuelto puede ser identificado de inmediato, activando medidas automáticas para oxigenar el agua y evitar pérdidas por asfixia.   Impacto del IoT en la industria acuícola   Uno de los mayores costos en acuicultura es el alimento, que representa hasta el 50% de los gastos operativos. El desperdicio de pellets no solo afecta la rentabilidad, sino que también contamina el agua, favoreciendo la eutrofización y la proliferación de enfermedades. 
  La integración de sensores IoT con sistemas de alimentación automática permite ajustar la cantidad de alimento en función del comportamiento del pez, la biomasa estimada y las condiciones del agua. Estos sistemas reducen el desperdicio, mejoran el índice de conversión alimenticia (FCR) y disminuyen la huella ambiental de la operación.
  Además, cuando estos datos se integran en plataformas blockchain, se garantiza la trazabilidad y la transparencia de los procesos de alimentación, facilitando auditorías y certificaciones sostenibles.   Prevención de enfermedades: el rol del monitoreo continuo   La aparición de enfermedades representa una de las amenazas más críticas en la acuicultura. Hasta hace no muchos años, el monitoreo era manual y discontinuo, lo que implicaba intervenciones tardías y pérdidas económicas severas. Hoy, con IoT, es posible detectar cambios en el comportamiento de los peces o en la calidad del agua que indican riesgo sanitario.
  Estos datos, analizados mediante modelos de inteligencia artificial, permiten predecir brotes y aplicar tratamientos preventivos. De hecho, según el estudio, la combinación IoT-AI ha logrado reducir hasta un 40% las pérdidas asociadas a enfermedades, al facilitar respuestas tempranas basadas en datos objetivos.   Sostenibilidad y reducción del impacto ambiental   El IoT no solo mejora la eficiencia productiva, sino que también aporta herramientas clave para garantizar la sostenibilidad ambiental de la acuicultura. Al monitorear en tiempo real los niveles de nitrógeno, fósforo, amoníaco y otros compuestos, se pueden tomar decisiones inmediatas para evitar la descarga excesiva de nutrientes y el deterioro de ecosistemas acuáticos.
  La integración de sensores alimentados por energía solar y arquitecturas híbridas con computación en el borde (edge computing) permite llevar estas soluciones incluso a zonas rurales o de difícil conectividad, reduciendo el consumo energético y optimizando el uso de la red.   Trazabilidad de extremo a extremo   Una de las aplicaciones más prometedoras de IoT en acuicultura es su combinación con blockchain para asegurar la trazabilidad completa de los productos. Desde la cría, alimentación, condiciones ambientales, tratamientos sanitarios y cosecha, cada evento puede ser registrado de forma segura, inmutable y transparente. Este tipo de trazabilidad es fundamental para acceder a mercados internacionales, cumplir con estándares de inocuidad alimentaria y construir confianza con los consumidores, que cada vez demandan más información sobre el origen y las condiciones de producción de lo que consumen.   Desafíos y barreras para su adopción   A pesar de los beneficios evidentes, la adopción de IoT en acuicultura enfrenta desafíos importantes:
  Costos de implementación: los sensores, plataformas, mantenimiento y conectividad suponen una inversión inicial elevada, especialmente para pequeños productores.
  Conectividad limitada: muchas granjas están en zonas sin cobertura estable, lo que dificulta la transmisión de datos en tiempo real.
  Falta de estandarización: la interoperabilidad entre diferentes dispositivos y plataformas sigue siendo una barrera técnica.
  Gestión del exceso de datos: los sistemas generan grandes volúmenes de información que deben ser filtrados, almacenados y analizados de forma eficiente.   Hacia una industria acuícola tecnológicamente integrada    El futuro de la acuicultura no está en cada tecnología por separado, sino en su integración. Un ecosistema donde los sensores IoT alimentan bases de datos en la nube, que son procesadas por algoritmos de IA para optimizar decisiones y cuyos resultados son registrados en blockchain para garantizar la trazabilidad, representa un salto cualitativo para la industria. Un enfoque integrado permitiría:
  Predicción de enfermedades y eventos ambientales adversos. Ajustes automáticos en alimentación y oxigenación. Reducción de uso de antibióticos mediante prevención. Cumplimiento regulatorio automatizado. Trazabilidad completa de cada lote de producción.
  La tecnología IoT está transformando profundamente la acuicultura moderna. Ya no se trata solo de producir más, sino de producir mejor: con menos impacto ambiental, mayor eficiencia y más transparencia. A medida que estas tecnologías se democratizan y se desarrollan soluciones adaptadas a diferentes escalas, la acuicultura tiene la oportunidad de liderar una nueva revolución azul basada en datos, sostenibilidad e innovación.
  Integrar IoT no es solo una ventaja competitiva, es una condición necesaria para garantizar el futuro del sector frente a los desafíos del cambio climático, la demanda creciente de alimentos y la presión por prácticas más responsables.


Por All Aquaculture
Fuente: All Aquaculture Magazine   Referencias
Smart technologies in aquaculture: An integrated IoT, AI, and blockchain framework for sustainable growth (Chandran et al., 2025).

Monitoreo en acuicultura: la tecnología redefine la producción sustentable
Tecnología de Granjas

6+ MIN

Monitoreo en acuicultura: la tecnología redefine la producción sustentable

Por Maria Candelaria Carbajo

Hoy, gracias a tecnologías como sensores inteligentes, análisis de datos en la nube, inteligencia artificial y teledetección, el monitoreo en acuicultura ya no se limita a controles manuales aislados. Se trata de un sistema integral que permite anticiparse a los problemas, automatizar procesos clave y tomar decisiones basadas en evidencia. Este cambio de paradigma no solo mejora los resultados productivos, sino que también eleva los estándares ambientales y sanitarios de la actividad.   La función estratégica del monitoreo acuícola   La producción de peces y mariscos en ambientes controlados depende directamente de mantener condiciones ambientales estables. A diferencia de otros sistemas de producción animal, en la acuicultura, el medio en el que viven los organismos, el agua, también actúa como vehículo de nutrientes, oxígeno y residuos. Esto convierte a la calidad del agua en un factor determinante para la salud, el bienestar y el crecimiento de los peces.
  Un monitoreo adecuado permite: Detectar desequilibrios antes de que se conviertan en crisis sanitarias. Reducir la dependencia de tratamientos curativos o uso de antibióticos. Minimizar el desperdicio de alimento y mejorar los índices de conversión. Ajustar el manejo según variables externas como el clima o la temporada. Cumplir con exigencias regulatorias, cada vez más estrictas en materia ambiental.   Parámetros importantes   Cada especie cultivada tiene requerimientos específicos, pero existen ciertos parámetros de calidad del agua que resultan transversales y críticos en cualquier sistema productivo:
  Oxígeno disuelto (OD): Vital para la respiración celular de los peces. Su deficiencia provoca estrés, pérdida de apetito y, en casos graves, mortalidad masiva.
  pH y alcalinidad: Indicadores del equilibrio químico del agua. Un pH fuera del rango óptimo puede afectar el metabolismo y la absorción de nutrientes.
  Temperatura: Regula funciones fisiológicas como el metabolismo, el crecimiento y la inmunidad. 
  Compuestos nitrogenados (amoníaco, nitritos, nitratos): Derivados del metabolismo y los restos orgánicos. Su acumulación puede ser altamente tóxica.
  Turbidez: Elevada presencia de sólidos suspendidos afecta la penetración de la luz, dificulta la fotosíntesis y aumenta el riesgo de enfermedades.
  Salinidad y conductividad: En cultivos marinos o salobres, mantener niveles adecuados evita el estrés osmótico y favorece la homeostasis de los peces.
  La medición en tiempo real de estas variables es clave para intervenir a tiempo y evitar pérdidas productivas.   Tecnologías que están transformando el monitoreo   La digitalización ha dado lugar a un ecosistema de herramientas que permiten automatizar y escalar el monitoreo, facilitando su integración en distintos tipos de cultivos. Entre ellas se destacan:
  Sensores multiparamétricos: Dispositivos que registran continuamente indicadores como oxígeno, pH, temperatura o salinidad. Algunos modelos pueden instalarse directamente en estanques o jaulas, enviando información las 24 horas.
  Plataformas de monitoreo en la nube: Aplicaciones que consolidan los datos recogidos por los sensores, permitiendo visualizarlos desde cualquier lugar, incluso desde el celular. También habilitan la configuración de alertas personalizadas.
  Sistemas de alerta temprana: Notifican cuando un valor se desvía del rango ideal, activando protocolos de respuesta que minimizan riesgos.
  Algoritmos de análisis predictivo: Utilizando inteligencia artificial, estos modelos reconocen patrones en los datos históricos y ayudan a anticipar eventos como enfermedades o desequilibrios nutricionales.
  Sistemas de alimentación inteligente: A partir del monitoreo del comportamiento de los peces y las condiciones ambientales, ajustan automáticamente las raciones de alimento, optimizando su uso y reduciendo la carga orgánica.
  Estas tecnologías permiten pasar de una gestión reactiva a una gestión preventiva, donde las decisiones se basan en datos objetivos y actualizados.   Monitoreo satelital: más allá de la unidad productiva   El desarrollo de la teledetección y el uso de imágenes satelitales aplicadas a la acuicultura han abierto nuevas posibilidades. Más allá del monitoreo dentro de una granja, ahora es posible observar fenómenos a escala regional, como la expansión de las zonas de cultivo, la aparición de floraciones algales o la detección de zonas costeras con baja oxigenación.
  Estas herramientas son especialmente útiles en sistemas de cultivo en aguas abiertas, como jaulas marinas, donde las condiciones externas influyen directamente sobre el rendimiento. Gracias a plataformas como Sentinel o Blue-Cloud, se pueden generar mapas dinámicos que integran datos ambientales con variables productivas, ofreciendo una visión sistémica del entorno.
  Ventajas y barreras en la implementación
Entre los principales beneficios de incorporar sistemas de monitoreo inteligente se destacan:
  Mejora en la productividad y eficiencia alimentaria. Reducción de mortalidad y enfermedades. Optimización del uso de insumos y energía. Disminución de los impactos negativos sobre el ambiente. Mayor cumplimiento de normativas y certificaciones.
  Sin embargo, su adopción todavía enfrenta algunos desafíos, en especial para productores de menor escala:
  Costo inicial: la inversión en sensores y plataformas digitales puede ser elevada, aunque se amortiza en el mediano plazo. Capacitación técnica: se requiere personal capacitado para interpretar datos y operar los sistemas. Mantenimiento y calibración: los equipos deben mantenerse en condiciones óptimas para garantizar su precisión. Conectividad: en algunas zonas rurales o aisladas, el acceso a redes estables puede ser limitado, dificultando el uso de plataformas online.
  Para superar estas barreras, es clave que los gobiernos, centros de investigación y empresas tecnológicas trabajen en conjunto, promoviendo soluciones accesibles, interoperables y adaptadas a las realidades locales.   Tendencias que marcarán el futuro   El monitoreo en acuicultura continuará evolucionando hacia modelos más integrados y automatizados. Algunas tendencias emergentes incluyen:
  Uso de blockchain para trazabilidad: permite certificar de forma segura el historial ambiental y sanitario de cada lote de producción.
  Desarrollo de sensores energéticamente eficientes: como los alimentados por energía solar, ideales para zonas sin conexión eléctrica constante.
  Integración con modelos ecosistémicos: para que el monitoreo no solo se centre en los parámetros internos del cultivo, sino en su interacción con el entorno.
  Detección de enfermedades por visión computacional: cámaras y algoritmos que analizan el comportamiento de los peces para detectar síntomas antes de que sean visibles a simple vista.
  Estas innovaciones no solo aumentarán la competitividad del sector, sino que también contribuirán a consolidar una acuicultura más responsable y alineada con los objetivos globales de sostenibilidad.   Conclusión   El monitoreo ya no es una opción, sino una necesidad ineludible para cualquier sistema acuícola que busque ser eficiente, rentable y respetuoso con el medio ambiente. Su evolución, impulsada por la tecnología, está permitiendo a productores de todo el mundo anticiparse a los desafíos y gestionar con mayor precisión cada etapa del proceso productivo.
  Invertir en monitoreo es, en definitiva, invertir en el futuro de la acuicultura: un futuro donde la salud de los peces, la seguridad alimentaria y la preservación de los ecosistemas no son variables separadas, sino parte de una misma ecuación.

Por All Aquaculture
Fuente: All Aquaculture Magazine

Revelan comportamiento de peces dentro de las jaulas frente a distintas condiciones ambientales
Tecnología de Granjas

3+ MIN

Revelan comportamiento de peces dentro de las jaulas frente a distintas condiciones ambientales

A pesar de tener un espacio limitado en las jaulas de cultivo, los salmones se mueven en la columna de agua según distintas condiciones ambientales como la temperatura, las olas, el oxígeno, el fotoperiodo, entre otras.
Para comprender de mejor manera la respuesta de los peces a estas variables, un equipo de investigadores de la Universidad de Stirling y Observe Technologie, ambas en Reino Unido, publicaron un nuevo estudio en donde desarrollaron y probaron un sistema de monitoreo no invasivo de cámaras con inteligencia artificial que permite para evaluar el comportamiento del salmón del Atlántico.
  Las cámaras submarinas analizaron los videos en tiempo real utilizando un algoritmo de aprendizaje automático que convierte los videos a un formato numérico como proxy de la abundancia de peces y la cohesión de los bancos de peces en las jaulas.
  Así, los autores utilizaron el algoritmo en tres centros de cultivo (A, B y C) ubicados en distintos lugares para analizar el comportamiento de natación del grupo de peces denominado "actividad" (medido en porcentaje), que incluye la abundancia de peces, la velocidad y la cohesión del cardumen. Los tres centros contenían salmones del Atlántico post-smolt con un peso promedio de entre 1,8 y 3,7 kg.
  La métrica de actividad infirió la distribución en profundidad del grupo principal de peces y se analizó con respecto a las condiciones ambientales para explorar posibles impulsores del comportamiento y se utilizó para evaluar los cambios en el comportamiento de los peces en respuesta a un factor estresante, una tormenta.
  En sus resultados, los expertos evidenciaron que, durante el invierno, los centros de cultivo A y B mostraron una estratificación térmica distinta, y la actividad de los peces demostró preferencia por la parte inferior de la columna de agua más cálida sobre la parte superior de la columna de agua. En el centro de cultivo C, con agua térmicamente homogénea, la actividad de los peces se distribuyó de forma similar entre la columna de agua superior y la inferior.
  Durante una tormenta se incrementó la altura de las olas, lo que, según los autores, influyó de forma diferente en la distribución horizontal de los peces en los centros B y C.
  'En el centro B, un sitio más profundo, los peces permanecieron en la parte inferior de la columna de agua, más cálida, y evitaron las olas superficiales, mientras que en el centro C, con jaulas menos profundas, se desplazaron hacia el lateral de la jaula, más cercano al centro del sitio de cultivo, presumiblemente menos expuestos debido a las jaulas cercanas', explicaron los científicos.
  A la luz de sus resultados, los investigadores mencionaron que comprender las respuestas conductuales de los peces a las condiciones ambientales, 'puede orientar las prácticas de gestión, mientras que el uso de cámaras con algoritmos asociados ofrece una herramienta potente y no invasiva para el monitoreo continuo y la protección de la salud y el bienestar de los peces'.
  Lea el estudio completo titulado Precision farming in aquaculture: non-invasive monitoring of Atlantic salmon (Salmo salar) behaviour in response to environmental conditions in commercial sea cages for health and welfare assessment, aquí.



Fuente: Salmonexpert

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